La máscara filtrante de segunda clase (FFP2), es un modelo de máscara protectora autofiltrante de tipo desechable que se utiliza para filtrar el 94% de las partículas en el aire, de acuerdo con las normas europeas EN 1433 y EN 1494 que tiene otras dos clases, la máscara FFP1 y la máscara FFP3.
La máscara FFP2 se utiliza tanto en la industria como (sin válvula / válvula para protección en ambas direcciones) en el campo de la salud y la medicina, especialmente en epidemias para prevenir enfermedades transmisibles y nosocomiales.
Su equivalente estadounidense cercano es la máscara protectora N95.
La mascarilla protectora más eficaz, según la norma europea, es la mascarilla FFP3 (98% de filtración de partículas).
La designación FFP2 significa que filtra al menos el 94% de las partículas en el aire. La mascarilla FFP2 debe estar aprobada para retener al menos partículas de hasta 0,6 µm8.
Tasa mínima de penetración (o filtración) de aerosoles / partículas retenidas por el medio filtrante de la máscara: 94%.
Tasa máxima de FTI (Fuga total hacia adentro) o tasa de aire sin filtrar que no pasa a través del filtro pero entra dentro de la máscara: 8%.
La mascarilla FFP2, auto-filtrante contra partículas para la protección de las vías respiratorias, posee 4 capas de filtración de partículas y es de un solo uso.
Utilizada correctamente la mascarilla proporciona un nivel adecuado de protección frente a la inhalación de partículas, por ello se le considera un EPI de categoría III y por lo tanto debe llevar el marcado CE con numeración del Organismo Notificado.
Sobre las válvulas: el Consejo General de Dentistas afirma que “en ningún caso las mascarillas usadas en odontología incluirán válvula de exhalación, ya que con este tipo de válvulas el aire es exhalado directamente al ambiente sin ningún tipo de retención y se favorecería, en su caso, la difusión del virus”.
La máscara FFP2 es desechable, no obstante en el contexto de escasez de la alarma sanitaria las autoridades y varios organismos, sugirieron la posibilidad de su reutilización siguiendo ciertos protocolos para la descontaminación. En todos los casos, es muy importante que las mascarillas que se vayan a descontaminar no estén degradadas o rotas y que estén limpias.
NOTA IMPORTANTE: no es posible lavar las mascarillas.